El necesario dolor de cabeza del doctor Quirós

Un Gobierno hipotenso l El gasto sanitario mete miedo y los sobrecostes, pánico l La ley de Dependencia no concede prórroga l Belén Fernández, qué gran opositora

 

JOSÉ MANUEL PIÑEIRO 

Los mansos, tolón, tolón, rodean al bravo, y la manada se escurre por los toriles. Es tiempo de toros con su prosa de copla, esa zarzamora recargada de zainos, granas y taleguillas, y ahora lo que manda es la trova de José Tomás, a quien ya parece que le rifan un epitafio de cascabeles. A quienes no les gustan los toros, lo que quieren ver son los efectos especiales: el colateral papel cuché de encames y romances, un morlaco que astilla o salta un burladero, un torero empitonado o, los más tibios, el indulto de los mansos.

Los mansos, bienaventurados según la Iglesia, tienen buena prensa. En todas partes se aprecia a quien mira el juego, da tabaco y no molesta. Hasta en el Gobierno regional, que se acerca a su primer cumpleaños, hay abundancia de consejeros que procuran hacer política -aunque alguno piense que no es cosa suya; tal que hablar en prosa sin saberlo- sin meterse en política, que es algo así como nadar, guardar la ropa y, de paso, cuidarse de herir callo alguno al ego presidencial. Con el tiempo, todo el mundo se hace más superviviente que héroe.

El Ejecutivo nació un punto forzado, porque hubo que apurar el parto a causa del fracaso de la negociación con IU. Como algunos bebés extraídos con fórceps o ventosa, asoma alguna pequeña deformación de nacimiento. Pero con una cabeza algo más apepinada también se puede caminar muy digno por la vida, y que la estructura de la Consejería de Justicia sea más o menos racional o que la tarea encomendada a Ana Rosa Migoya no sea la más provechosa para su capacidad son cuestiones soportables; el problema es el aire cansino que envuelve a todo el Ejecutivo. Hay días en los que jirones de esa niebla rodean incluso el Palacio de la Presidencia.


Sobre la bruma salía, y sale, José Ramón Quirós. Ventaja de ser largo y zancudo. La capacidad intelectual, la soberbia, la incontinencia lenguaraz y las evidentes ganas de hacer cosas también le sirvieron de peana. Como era previsible, algunas de sus reflexiones -como cuando mentó el copago- resquemaron en Presidencia. Es lo que tiene la bravura recién salida a la plaza, que mide mal, cornea de más y luego hay que andar sacando ruidosamente la pata de donde nunca se debió meter. Es probable que todo el incidente de Avilés relacionado con las guardias, y que forzó la renuncia de Milagros Moreno, se haya debido a una sucesión de malentendidos.

Pero un consejero así es una imprescindible fiebre de crecimiento. Como advierte el consejero Jaime Rabanal, el gasto sanitario mete el miedo en el cuerpo al más bragado. (Tanto, casi, como los sobrecostes que acumulan el HUCA, El Musel y la Laboral. Pánico, y no sólo escénico). Hay asuntos que hay que remover mucho, aunque escuezan. Por ejemplo, la revisión del mapa sanitario, la unificación de gerencias y la mejora de la atención médica por las tardes. Un Quirós más prudente es aconsejable; pero un consejero maniatado y timorato sólo valdría para hacer bulto en el Consejo de Gobierno. Y ya está bien de duchas escocesas en la Sanidad: de Francisco Sevilla a Rafael Sariego y de Sariego a Quirós, tanto cambio de ritmo marea a cualquiera.

Además, hace falta alegría. Medio desaparecida Ana Rosa Migoya en el pantano funcionarial, exiliada María José Ramos a contemplar el skyline de Oviedo desde las alturas del Calatrava, atechados en lo suyo Francisco González Buendía y Graciano Torre, sólo despunta Rabanal, con sus advertencias de honrado contable, que de vez en cuando se autoconcede soltar lo que piensa (lo cual, en él, tan prudente y temeroso de Dios, es mucha licencia). Por ejemplo, sobre la reforma de la financiación local. Del trabajo de su Consejería depende en buena medida que quede más o menos lucido el inevitable acuerdo sobre la financiación autonómica. No estará despachado en agosto -no es la mayor prisa de Solbes-, pero acabará habiéndolo. Manejar varias hipótesis es un procedimiento sabio, para no pillarse los dedos: así, al final, Areces podrá decir: «Éste es el modelo Asturias». O parecido.

Los nuevos siempre tienen derecho a una prórroga. No es lo mismo enjuiciar a José Luis Iglesias Riopedre, que ya acumula sus trienios en Educación, que a Pilar Rodríguez, a punto de acabar su primer año en Bienestar Social. El problema de esta Consejería es que lo que no admite demora es la aplicación de la ley de Dependencia. Aquí no basta con tener muy bien trabado el discurso. Ni siquiera con contar con un buen equipo, si es que cada uno hace mangas y capirotes según le peta.

Es lo que tiene la vida. Uno aterriza en una Consejería tranquila y puede darse un tiempo para superar los temblores y hacerse a las hechuras del cargo. Es lo de Encarna Rodríguez Cañas: no queda tanto despistado que piense que el consejero es Jorge Fernández León, y poco a poco ella va soltando trapo. Con Belén Fernández, en cambio, nunca hubo duda de quién mandaba. Y los que la podían tener ya no están. Los cambios continuos en un equipo son tan poco aconsejables como la estabilidad pétrea de los gobernantes que prefieren empecinarse antes que dar el brazo a torcer. Ahora, Fernández ya gobierna su medio en su ambiente. Es un paso notable. Como también es importante acudir documentada, como hace, a la Junta General. Siempre que no confunda una comparecencia con unas oposiciones. Eso ayuda mucho en la carrera de alta funcionaria, pero no basta para hacer política. Sobrado de mansos, y con tanto consejero que sólo da tabaco, el doctor Quirós es un necesario dolor de cabeza. Vale por un par de tazas de café para un Ejecutivo hipotenso.  

 

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   CARMEN RODRÍGUEZ MENÉNDEZ PRESIDENTA DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE ASTURIAS

El Colegio de Médicos tiene la obligación de defender a todos y cada uno de los facultativos, tanto desde el punto de vista profesional como socioeconómico.

«Salud actúa con prepotencia y cree que a los médicos sólo nos toca obedecer»

«Las consultas de tarde en los centros de salud se cerraron hace cinco años por falta de demanda» «La revolución Quirós se quedó en 'follón Quirós'» LAURA FONSECA

-Protestas, movilizaciones y nuevas amenazas de huelga en contestación al modelo de guardias de tarde que pretende imponer la Consejería de Salud. ¿No está el patio médico demasiado revuelto?

-La sanidad asturiana está bastante agitada, pero desde hace tiempo. La crisis se ha agudizado porque no se pusieron las correcciones oportunas cuando centenares de médicos comenzaron a denunciar, hace ya cinco años atrás, las deficiencias que se estaban produciendo, sobre todo en Primaria.

-¿A qué deficiencias se refiere?

-Fundamentalmente, a la saturación de las consultas de los centros de salud y a la imposibilidad de los médicos de disponer del tiempo suficiente para ofrecer a sus pacientes una atención de calidad. El Colegio y las sociedades científicas alertamos de esta situación y reclamamos a la Administración diez minutos por paciente. Sin embargo, en estos cinco años el Principado no ha hecho absolutamente nada.

PERFIL PERFIL

Profesional: lleva siete años como presidenta del Colegio de Médicos de Asturias. Es también jefa de servicio de Análisis Clínicos del Instituto Nacional de Silicosis.

Personal: casada con Enrique Álvarez Sostres, con el que tiene tres hijas, Carmen Rodríguez Menéndez es natural de Blimea. Su escaso tiempo libre lo dedica a sus tres pasiones: pasear, leer y cocinar.

Mantiene un discurso ácido durante toda la entrevista, en la que acusa a la Consejería de Salud de actuar bajo el 'ordeno y mando'. No cree en la 'revolución Quirós' y alerta de que la sanidad «se desliza por una peligrosa pendiente de pérdida de calidad». Carmen Rodríguez Menéndez, presidenta del Colegio de Médicos de Asturias desde hace siete años, no escatima críticas: «No se puede gestionar el sistema sanitario dictando normas desde los despachos de alto rango». 

 

-La Consejería de Salud insiste en que sí se hicieron cosas...

-Se ha dedicado a poner parches, pero no soluciones.

-Últimamente, casi todo lo que sale del sector médico son lamentos. Me cuesta creer que realmente estén tan mal como dicen.

-La profesión médica vive ahora mismo una terrible sensación de frustración, crispación y cansancio y eso se traduce en las consultas, donde han aumentado los casos de agresiones de pacientes.

-¿Realmente cree que el incremento de agresiones al personal sanitario se debe a la saturación asistencial?

-Es una de las causas, entre otras muchas.

-Pinta usted un panorama ciertamente negro...

-Es así como lo percibo. La sanidad asturiana se desliza por una pendiente peligrosa de pérdida de calidad. Es algo a lo que no estábamos acostumbrados, ya que tradicionalmente hemos sido pioneros y disfrutábamos de una sanidad floreciente.

-¿Y ahora no?

-Cada vez menos. La sanidad vive en conflicto permanente y el médico se siente atacado por la Administración, porque la Consejería de Salud actúa con prepotencia. Los pacientes también comienzan a estar incómodos ante la presión asistencial y las listas de espera.

Falta de diálogo

-¿A qué o a quién atribuye el conflicto sanitario?

-En cualquier política sanitaria hay tres pilares fundamentales. Por un lado está el que planifica y gestiona (la Administración); por otro el que ejecuta la profesión (los médicos y resto de personal), y por último los que demandan (los ciudadanos). Esos tres pilares tienen que tener una conexión absoluta, conexión que ahora misma falla en Asturias porque la Administración se dedica a imponer su opinión sin oír al resto de implicados. La Consejería de Salud cree que la sanidad es ella y nadie más, y que a los médicos sólo nos toca obedecer.

-Acláreme una cuestión de la que se habla mucho, ¿los facultativos de Atención Primaria tienen o no la obligación de hacer guardias de tarde?

-Sí, existe una obligación de todos los médicos de hacer guardias y así está recogido en el Estatuto Marco.

-¿Entonces, cuál es el problema?

-Una cosa es la guardia y otra la jornada de tarde. Lo que la consejería no está teniendo en cuenta es que hay una limitación de horas de trabajo y que no puede tener a un médico de Primaria de ocho de la mañana a diez de la noche y pretender que luego esté en su consulta a las ocho de la mañana del día siguiente. Eso no es legal.

-¿Ve necesario modificar el actual modelo de guardias, que es lo que ha originado el último enfrentamiento con los médicos?

-La Atención Continuada se venía cubriendo por los equipos SAC sin ningún problema. Lo que habría que analizar es si ese modelo funciona, ya que parece una burla que pretendan solucionarlo metiendo un montón de horas más a los facultativos de Primaria, los mismos que llevan años sufriendo y denunciando saturación en sus consultas sin que la Administración hubiese hecho nada para corregirlo.

Mejoras salariales

-El Gobierno insiste en que los médicos han recibido muchas mejoras salariales y laborales desde el traspaso y que ahora les toca arrimar el hombro.

-El Gobierno sabe muy bien que los médicos asturianos arriman el hombro todo el tiempo, pero también que son los profesionales peor pagados de España...

-Siempre sacan ustedes a colación esa queja. ¿De qué situación estamos hablando? ¿Cuánto gana un facultativo asturiano y en qué lugar se ubica con respecto a otras autonomías?

-Sumando incluso la carrera profesional nos ubicaríamos en el tercio inferior. ¡Pero es que hasta hace muy poco, éramos los que teníamos la guardia más barata del país! 14 euros. Somos unos médicos muy mal pagados, las cifras están ahí.

-Desde el Gobierno regional insisten en remarcar que los facultativos asturianos ganan más y, sin embargo, trabajan menos. Al menos en el cómputo de jornada anual.

-Eso no es cierto. Los médicos estamos trabajando a tope en todo momento. No hay más que ver los hospitales y los centros de salud. Los políticos tienen en su mano las cifras. Que comparen el crecimiento de la demanda asistencial con el de la plantilla médica a ver quién tiene razón.

-El consejero de Salud defiende su propuesta diciendo que son los pacientes los que demandan que los centros de salud abran por la tarde. ¿Está de acuerdo?

-Cuando la Consejería de Salud habla de una necesidad social le recordaría que hasta hace cuatro o cinco años muchos centros de salud urbanos tenían consultas regulares por la tarde y hubo que cerrarlas por falta de demanda.

-Para ser usted presidenta de un colegio profesional se muestra bastante beligerante, ¿no cree?

-No, no, en absoluto. El Colegio de Médicos tiene la obligación de defender a todos y cada uno de los facultativos, tanto desde el punto de vista profesional como socioeconómico.

-En ámbitos de la Administración sanitaria se ve al Colegio de Médicos más que como una organización colegial como un sindicato.

-Pues tienen una opinión muy equivocada de cuál es nuestra función y nuestro trabajo.

-¿Qué valoración hace del primer año de legislatura del consejero de Salud, Ramón Quirós?

-No hay duda que ha sido y es un año conflictivo y que el panorama sanitario no tiene visos de cambiar. Yo no lo voy a valorar ni a puntuar, sólo decir que el actual consejero de Salud ha sido el único que logró unir a todos los médicos asturianos. Ahora todos los facultativos tenemos casi la misma percepción de conflictividad.

-¿Qué ha sido lo peor?

-La falta de diálogo y creer que los problemas se resuelven dictando normas desde los despachos de alto rango, sin escuchar al resto de actores.

-¿Ha habido 'revolución Quirós'?

-Si, pero la revolución entendida como follón, no como cambio. Ha habido 'follón Quirós'.  

 

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Aviso a navegantes sanitarios

Los asturianos somos grandes, lo queremos todo a lo grande y muy rápido, pero somos pocos y cada vez más viejos. Tenemos poca memoria y en 30 años hemos olvidado muchas cosas.
Queremos tener un médico debajo de casa, una enfemera en el piso y un hospital en la esquina. ¡Qué bueno sería!, pero ¿quién lo puede pagar?
Se nos informa a diario de las dificultades económicas del sistema público de salud, del mal funcionamiento de los servicios, pues son pocos los que se atreven a proclamar las bondades de la asistencia universalizada. Son más los que se quejan y piden mejoras.
El diagnóstico está hecho y no hay marcha atrás, esto va mal, así que antes de que caiga y mucho antes de que se inventen nuevos impuestos, tasas, fórmulas de copago, etcétera habrá que pensar en mejorar los resultados, que es gratis y además ejercita la mente y los deseos.
Y pensando bien, sin reducir las prestaciones sanitarias y asistenciales, sin pasos atrás ni caídas al vacío, esta sociedad tendrá que asumir un redimensionamiento de todo el aparato Sespa, la reducción de áreas y responsables, la separación entre lo sanitario y lo no sanitario, la centralización de compras y servicios auxiliares; no podrá faltar tampoco la revisión de las estructuras jerárquicas y organizativas de centros, ya que muchas personas han huido del paciente instalándose en la gestión gestionada y en la coordinación de la coordinación, y en un largo etcétera de medidas.
Desde luego, algo hay que hacer, no sólo gestos y parches, necesitamos una rueda nueva, distinta. Así como consenso y decisión, por no decir algo más, en resumen, estrategia limpia y múltiple de toda la sociedad en defensa de la sanidad, porque, no nos engañemos, si quiebra, quebramos todos.
De esta forma con unos retoques jurídicos y cirugías funcionales, sin despidos ni traumas sociales, podemos avanzar sin olvidar que cuando nos duele algo necesitamos al médico y a otros profesionales sanitarios, y esto debe ser valorado y respetado en su medida.
Volviendo a la «crisis», cuando una «empresa» va mal y la chequera pública no da más, son necesarias medidas de contención del gasto, de control, de revisión de facturas y de planes de viabilidad, antes de que el monstruo se lo coma todo, y, por supuesto, apoyar a la autoridad sanitaria todo lo posible, sin colores.
Después ya se hablará de sueldos, de jornada, de horarios y de todo lo que hay que hablar, pero sin prisa y sin miedo a llegar el último.
Pero el grandonismo asturiano no acaba ahí, y no puedo desaprovechar la ocasión, porque sería lamentable que un paisano, con muchos años de trabajo a cuestas, en malas condiciones, tuviera que volver a pagar a un sistema que hace crecer y crecer a toda la administración piramidal hasta el infinito, y eso sí que cuesta.
Tenemos de todo y abondo, pero no hay quien lo dimensione y organice; a lo mejor la estrategia es la exportación de funcionarios o lo verdaderamente importante no es la sanidad y en lo que tenemos que volcarnos es en volver a hablar y escribir en bable, para huir de los problemas.
No quiero ser más negativo que la situación, así que dejo estas reflexiones al viento y solicito que se pongan la experiencia y el conocimiento a funcionar, que siempre han dado buenos resultados, y luego hablaremos del absentismo, desobediencia, falta de estímulo, saturación de jornada, etcétera, pero primero lo primero. La oferta, la demanda.

Manuel Nosti Menéndez
Oviedo  

 

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    SOBRE LA “FALTA DE COMUNICACIÓN Y FLEXIBILIDAD” EN LO DE LAS GUARDIAS DE A. PRIMARIA DE NUESTRO AREA.  

Con total y absoluto derecho se puede decir que no se está de acuerdo con hacer guardias.  

Con total y absoluto derecho se puede decir también que, desde la Consejería, se ha planteado este tema haciendo un “totum revolutum” de Guardias (o Atención Continuada, como se llama oficialmente) y de oferta ordinaria por la tarde. Cosas muy distintas entre si.    

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Con total y absoluto derecho se puede decir también que, las negociaciones regionales con los legítimos representantes de los trabajadores no fueron tales, a excepción, todo hay que decirlo, de la mantenida con el SIMPA – sindicato que carece de representación a nivel regional ya que su legitimidad en ese sentido es exclusivamente como CEMSATSE – en la que se acordó un precio para la hora de guardia para Médicos y Enfermeras/os que ha obtenido un parabién silencioso de los primeros y un sonoro rechazo de los segundos (aunque ambas cuestiones se hayan circunscrito exclusivamente al terreno de los sonidos).  

Pero lo que no se puede decir, sin faltar a la verdad, es que en esta área no haya habido “comunicación y flexibilidad” entre el actual equipo directivo de A.Primaria y los representantes de los trabajadores.  

En la Junta de Personal del día 15 de mayo, ya se nos presentó, en cumplimiento de las Instrucciones del SESPA, el sistema de guardias. Luego la discrepancia general de las organizaciones representadas en la Junta de Personal fue, tal como figura en el Acta de la reunión así:  

              “D. Arturo Méndez, pide que conste en acta con claridad meridiana que tanto su Sindicato (CC.OO.) como U. G.T., se muestran en contra de estas Instrucciones por cuestión de formas, absolutamente en contra. Igualmente se muestran en contra y así se hace constar SATSE Y SIMPA”.  

Pero como es obvio una cosa son las Instrucciones y otra su concreta aplicación. Si ambas cosas fueran lo mismo, hubiéramos abandonado TODOS la reunión ese día y no sólo no fue así sino que con posterioridad, más en concreto el día 3 de junio, Cemsatse por una lado y CC.OO. y UGT, por otro, mantuvimos una nueva reunión con el Equipo directivo de esta área sanitaria.

 

¿Por qué esta dinámica de contactos?  

Pues porque en el margen de maniobra que contienen las Instrucciones emitidas desde el SESPA a nivel regional, caben “flexibilizaciones” por parte de las distintas áreas y aquí las hubo no sólo en la primera reunión con la Junta de Personal el día 15, sino en la posterior comunicación que se nos remitió el viernes día 30 de mayo con sustanciales cambios con relación a la programación inicial de las guardias en una prueba de que nuestro no abandono de la reunión aquel día y nuestras sugerencias fueron escuchadas.  

El resultado final de esto que, por lo menos, CC.OO. publicó nos dió a CC.OO. y UGT la oportunidad de matizar nuestra postura: seguimos en desacuerdo con las instrucciones regionales, más que nada por las formas, pero estamos de acuerdo con la programación de las guardias en nuestra área por los motivos nada desdeñables de que:  

  -         No es del todo cierto que vayamos a ser los primeros en la implantación de las guardias por parte de los E.A.P. ya que Avilés lo hace de manera simultanea con nuestro área. El plazo general en el que todas las áreas implantarán esto está comprendido entre el 1 de junio y el 1 de septiembre.  

-         Habrá reciclajes en pediatría para todos los facultativos que van a entrar en los calendarios de guardias.  

-         Las exenciones para la realización de Atención continuada ya han sido cursadas y son 10 de mayores de 55 años, 6 ó 7 por cuestiones de Salud Laboral y 2 por hijos menores de 12 meses.  

-         Existe un reciclaje general de 1 mes para todos los médicos y enfermeras/os que llevan tiempo sin hacer guardias, a través del mantenimiento de 2 equipos que, en el caso particular de La Felguera, se mantendrán de manera indefinida.

 

Y por último, en el tema del empleo, los contratos de acúmulos hasta el 15 de noviembre ya son a fecha de hoy de 4 facultativos sin disponibilidad de movilidad geográfica y 1 con dicha disponibilidad – lo cual supone mayor estabilidad laboral-. Que junto con los demás contratos de sustitución existentes, puede permitirnos afrontar el periodo vacacional ajustados, pero sin necesidades, ya que todos los SAC continúan sin ninguna merma (eso si, se mejoran sus condiciones laborales por disminuir el número de horas anuales, hoy muy por encima de lo aconsejable, que van a realizar a partir de ahora).  

En definitiva, y volviendo a lo expuesto inicialmente, con total y absoluto derecho se puede, por parte de algunos profesionales, seguir con movilizaciones de protesta ante todo esto – que respetamos -, pero lo que no se debería hacer, al estilo de lo que SIMPA hace con SATSE y con todas las demás organizaciones sindicales cuándo negoció el precio de la hora de TODOS, es intentar ningunear a los legítimos representantes de los trabajadores o a la Junta de Personal … y más con argumentos absolutamente inciertos ya que “no hay ni falta de comunicación ni de flexibilidad en esta área”.  

 

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Que mediten en la sanidad pública

 josé luis iglesias álvarez 

El Sespa mantiene una negociación para que los centros de salud pública den una mayor cobertura a los usuarios de las diferentes comarcas: Gijón, Oviedo, Avilés?

Como usuario y sindicalista, estoy de acuerdo en que se lleve una reorganización de la salud pública en Asturias. Lo que temo de forma muy preocupante es que una gran parte de la clase médica, no toda, evidentemente, a través de sus foros de comunicación (Colegio de Médicos, su sindicato profesional, SIMPA) siempre busquen excusas para boicotear cualquier propuesta de la Administración.

Lo que nos tenemos que preguntar los usuarios es si están apostando por una mejora de la calidad en todos los centros de la red pública o si intentan desviar la atención de los ciudadanos y las ciudadanas a otro sector, que no es el que estamos defendiendo: la salud pública, o egolátricamente intentan hacer quebrar el sistema no dialogando, creando situaciones de convulsión social, huelgas, manifestaciones, concentraciones para hacer quebrar la salud pública y hacerse dueños de este sector a través de los seguros privados, hospitales y otros medios que ellos ya tienen, como son sus clínicas privadas. Porque ya tenemos una cultura en la sociedad: «¿Fuiste al médico?, ¿qué te dijo?» «No sé, están demorando mucho. Me hacen las pruebas muy tarde». «Pues vete al particular, que te va a resolver tu problema de salud muy rápido». La falsedad e hipocresía llegan a índices inmorales, ya que se está jugando con la salud del conjunto de los usuarios, sin ninguna garantía, sino con su afán monopolista, que daña a nuestra sociedad y a los elementos más fundamentales de la dignidad del ser humano.

Siempre que se pone en marcha algún proceso, con el fin de dar un mejor servicio profesional e instrumental al conjunto de los usuarios de Asturias, encontramos dificultades de gentes, individuos que miran mas para sí que para sus enfermos.

El ex consejero Rafael Sariego tiene pruebas de lo que estamos comentando, pues él ha sido víctima de los golpistas de la medicina que no asumen, ni asumirán, las incompatibilidades que, a mi entender, tiene que marcar el Gobierno de Asturias: pública o privada. No podemos ser comparsas de esta inmoralidad social a la que nos tiene atados, años y años, este sector golpista. Ramón Quirós atribuye esta farsa a la defensa a ultranza de su statu quo que determinados profesionales hacen. Recordarles que el artículo 41 de nuestra Constitución dice que los poderes públicos mantendrán un régimen de Seguridad Social para todos los ciudadanos que garantice la asistencia y la prestación social suficiente en situación de necesidad. Que mediten los profesionales de la Sanidad, para que hagan un ejercicio de responsabilidad y que sean consecuentes con que la obligatoriedad e imposición a nadie nos gusta. Tienen que ponerse manos a la obra para que el día 1 de junio los centros de salud garanticen el servicio para atender, mañana, tarde y noche, a quien tenga que acudir a esos centros. Otra cosa es que se hable y se negocien las condiciones sociales y económicas de los trabajadores sanitarios. Pero la organización corresponde al Gobierno de Asturias y a aquellos que quieran participar, como sindicatos y asociaciones de usuarios.

José Luis Iglesias Álvarez es secretario de relaciones externas de la USO.  

 

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CARTA ABIERTA A DON RAMÓN QUIRÓS, CONSEJERO DE SALUD

SUSANA PEREZ ALONSO

He de intentar no dejarme llevar por el sentimiento y reconozco que es difícil escribirte una carta pública en la que expresar lo que siento al leer día tras día tus declaraciones en relación a la Sanidad Publica. Al nombrarte como Consejero pensé que el Presidente había tomado una buena decisión. A día de hoy tengo dudas, muchas.

Hoy, esta mañana lluviosa de mayo, leo tus declaraciones sobre el copago, entiendo que de medicamentos y supongo de consultas en Atención Primaria. A estas alturas, posiblemente sea necesario tomar algún tipo de medida, pero meditada, sosegadamente. Andar tirando globos sonda a ver si la gente se lanza a la calle - los sindicatos independientes parecen no existir en España- o se queda viendo Eurovisión ni es serio ni digno de una administración publica. Menos aun es digno de un socialista. Pagar en función de los ingresos es una de las alternativas, pero de alguna manera quiebra el sistema que sustenta la Sanidad Publica en este Estado: España. Quien mas gana mas paga al erario publico, mas impuestos; al menos así debería ser. ¿Van a pagar dos veces? ¿Habrá un tope de ingresos si consideramos esta posibilidad? Los enfermos crónicos ¿Tendrán un tratamiento especial? Entiendo que la Ley lo dice y sé que de ser cierto lo que afirmo se incumple. ¿Está en vigor este artículo de la Ley General de Sanidad?
Artículo Ciento tres.
1. La custodia, conservación y dispensación de medicamentos corresponderá:
a) A las oficinas de farmacia legalmente autorizadas.
b) A los servicios de farmacia de los hospitales, de los centros de salud y de las estructuras de atención primaria del Sistema Nacional de Salud para su aplicación dentro de dichas instituciones o para los que exijan una particular vigilancia, supervisión y control del equipo multidisciplinario de atención a la salud.
Si está en vigor, pienso que sí, LO ESTÁIS INCUMPLIENDO DESDE HACE AÑOS, de aplicarse el apartado b de este articulo, todo ENFERMO CRÓNICO debería recibir su medicación en la farmacia hospitalaria de manera gratuita. El ahorro que esto supondría para el sistema público de salud, sería considerable. Pero supongo que algunos poderes facticos podrían enfadarse y tomar medidas - véase El jardinero fiel-. El enfermo crónico, el paciente de Vegadotos o Los Oscos suele desconocer que esto existe, y desde luego no van a poder tomar medidas contra los políticos; al fin, un voto ya vale poco. A día de hoy, este articulo se aplica a los enfermos de SIDA y a los de Fibrosis Quística, no se si a alguno mas, pero creo que no. ¿Tengo que decirte en publico los motivos por los que a los enfermos de las patologías citadas sí y al resto no? Prefiero no hacerlo, pero si quieres lo hago, sin problemas. Hablas de reducir la lista de medicamentos que "financia" el Sistema Publico. ¿Los PROSEREMES no fueron suficientes? Desconozco si lo fueron o no, sé que fueron hechos sin pensar, sin meditar y que trajeron muchos problemas a pacientes crónicos que no podían sufragar sus tratamientos. Las farmacéuticas no perdieron nada, como siempre... Hablas, o eso dicen los periódicos, sobre que los pensionistas deben de estar tranquilos, que ellos no van a pagar los medicamentos. Mi pregunta es la siguiente ¿Porqué motivo? ¿Es igual un pensionista que gana mil euros que el que gana dos mil quinientos? El nivel de renta es igual sea uno pensionista o fontanero, si quieres aplicar ese criterio lo haces con todos, no haciendo extrañas divisiones o sub divisiones carentes de sentido.
Yo te he ofrecido, a ti, a tu Consejería, financiar un proyecto sobre el déficit de Alfa 1 antitripsina, prevalente en Asturias, causante de muchas patologías pulmonares, hepáticas... Respondisteis con un trabajo que me guardaré -por el momento- de calificar públicamente, y me pedisteis que extendiese la financiación a dos proyectos más: Estudio de la Fibrosis Quística y X Frágil. Cuando os pedí el currículo de las personas que lo harían OS NEGASTEIS A ENTREGÁRMELO provocando en mi una estupefacción de la que no he logrado reponerme. ¿Se os financian estudios y os negáis a decir a quien os entrega el dinero quien va a efectuarlos y con que meritos cuentan los investigadores? Hablamos de una primera partida de un millón de euros para estudiar estas patologías y vuestro comportamiento es inexplicable. Sangro por la herida, es cierto: Día si y otro también me veo en la necesidad de guardar reposo, cama, acudir a los servicios de urgencia de La Lila o del HUCA y hace unos días recibí una carta firmada por ti en la que afirmas y firmas que la patología que padezco no es digna de ser considerada subsidiaria de baja medica o propuesta de invalidez. Guardo bajo cuatro llaves y distribuyo por la red, la respuesta de tu Consejería en la que entre muchos copia/pega memorables se dice que "...........es la enfermedad congénita potencialmente mortal más frecuente en la edad adulta..." ¿En que quedamos? O es o no es. Lo mío ya lo resolveré en los tribunales a los que acudiré una y otra vez de ser preciso, la sangre de mi herida la cauterizo yo, pero ¿Los asturianos debemos confiar en vosotros, en ti y tus cargos de confianza? Da la sensación de que bailáis una frenética rumba por una pista de baile pagada por todos sin saber a donde vais, ni que decís, ni que terminareis haciendo. Sin seriedad, sin coherencia, sin planes concretos que presentar a profesionales, usuarios o al Parlamento, esto termina convirtiéndose en una risión, cada vez que se leen declaraciones de esa Consejería uno ya no sabe si reír o llorar y esto no puede continuar de esta forma, Asturias no se merece este espectáculo ni tal dosis de vaguedad e incompetencia.
En lo personal recibe mi aprecio; en lo referente a política sanitaria mi más profunda discrepancia y desprecio hacia lo que estáis haciendo - por supuesto no eres tú único responsable, pero si el principal- que se define de una forma sencilla: NADA. En este caso, la NADA conduce a la destrucción de la Sanidad Publica ¿Quién va a ganar con ello? Pensaba yo que los socialdemócratas defendíamos el Estado del Bienestar y no la sanidad privada tipo USA, al parecer vuelvo a equivocarme.

 

 

 

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El Registro de Agresiones del Colegio de Médicos de Asturias acumula 51 casos desde su creación, en enero de 2005

L. Fonseca

El letrado de la institución colegial asegura que sólo la mitad de los facultativos agredidos decide acudir a la vía judicial


 Oviedo (10/12-5-2008).- Un total de 51 agresiones en casi tres años y medio. Este es el volumen de casos de amenazas, insultos e, incluso, ataques físicos sufrido por facultativos asturianos y recogido en el Registro de Agresiones del Colegio de Médicos de Asturias, creado en enero de 2005. La violencia en las consultas se ha convertido en un fenómeno emergente en el Principado y los facultativos comienzan a mostrar cada vez de forma más vehemente su preocupación. El Servicio de Salud del Principado (Sespa) dispone de un plan de prevención, pero los profesionales que han sido víctimas de una agresión critican la falta de celeridad administrativa para afrontar cada una de las situaciones.

La reciente sentencia de un juzgado asturiano de lo penal, que condenó a una paciente a un año de prisión por haber pegado un puñetazo a una médica, ha reabierto el debate en la comunidad. El fallo es el primero emitido por un juzgado asturiano que considera la agresión a un facultativo como un delito de atentado. La sentencia sigue así las recomendaciones del fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), que insta a los letrados a calificar las agresiones en el ámbito sanitario como un delito de atentado, al equiparar a médicos y resto de personal que presta servicio en la sanidad pública a la categoría de funcionarios.

El fallo ha sido muy bien recibido en Asturias. Principalmente, desde el Colegio de Médicos de la región, organismo que fue quien intermedió ante la fiscalía del TSJA para que las agresiones fueran consideradas como un delito de atentado y no como una simple falta, como venía ocurriendo hasta ahora. Su abogado, Javier Álvarez Arias de Velasco, cree que este pronunciamiento judicial animará a los profesionales a denunciar las agresiones sufridas. Y es que hasta ahora, el fenómeno de la violencia en las consultas se mantiene bajo un manto de silencio. “Muchos médicos tienen miedo a denunciar y acaban pidiendo la baja laboral al no poder soportar la situación”, señala el letrado.

 

 

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«Ramón Quirós marca objetivos que benefician a todos los ciudadanos»

«Estamos preparados para superar la crisis e incluso seguir creando empleo»

«Las grandes empresas necesitan un trato específico, no pueden pagar la electricidad a precio de mercado» «La operación de Cajastur garantiza la asturianía de CAPSA cuando, antes o después, busque alianzas o nuevos socios»

A. SUÁREZ  

-¿La intervención de Cajastur es la garantía de que CAPSA no será absorbida por grandes grupos del sector y mantendrá su asturianía?

-Hay que distinguir la cuestión de la absorción de la cuestión de la necesidad de tener mayor tamaño. Todo el mundo ve que en el mercado actual de la leche, CAPSA necesita coger musculatura y tamaño. Eso es innegable y, tarde o temprano, llegará. Cuando suceda, queremos que esté garantizado el control de la sociedad desde Asturias y atendiendo a los intereses asturianos, aunque la sociedad decida buscar nuevas alianzas.

-Es decir, que no se ponen reparos a que CAPSA crezca, pero siempre que mantenga una base asturiana.

«Estamos preparados para superar la crisis e incluso seguir creando empleo»

METICULOSO. Areces revisa documentos en su despacho. / ALEX PIÑA

-Exacto. El paso que ha dado Cajastur fortalece que esa asturianía se garantice en el futuro. En la medida en que Cajastur y también Caja Rural actúan así, impiden que haya una dispersión cuando la sociedad busque posibles alianzas o piense en nuevos socios.

-Al hilo de este tema, ¿le preocupa que la reforma de la Política Agraria Común y la eliminación de las cuotas pueda ser el golpe de gracia para el sector lácteo asturiano?

-La reforma no tiene vuelta de hoja y hay que trabajar con ese horizonte. Hay que prepararse para, cuando llegue la desaparición de las cuotas lácteas, estar en condiciones de competitividad. El campo asturiano ha hecho un esfuerzo muy grande, porque aunque han desaparecido explotaciones, hoy se produce más que en el pasado. Además, son más viables y más competitivas. Ése es el camino por el que hay que avanzar en los próximos años.

-Cambiando de tema, el sector eléctrico está convulso con las trabas puestas a las líneas entre Lada y Velilla y Soto y Penagos. ¿Cree que ambas infraestructuras corren peligro de no salir adelante?

-Creo que no, aunque sí es cierto que aparecen factores de distorsión que ponen en riesgo su ejecución con la urgencia que necesitamos. No es posible planificar grandes inversiones industriales, convertir Asturias en una potencia energética en el futuro, y que luego no podamos evacuar nuestra energía, que no tengamos medios para ello. Es evidente que ambas obras deben tener el menor impacto posible, pero también es obvio que por algún lado hay que evacuar la energía.

-¿Podría llegar a afectar esta parálisis a la regasificadora de El Musel?

-Evidentemente. Si no pudiésemos evacuar la energía, afectaría a todo. Pero confío en que no sea así porque la voluntad del Gobierno y de Red Eléctrica para sacar ambos tendidos eléctricos adelante es muy clara.

-También está sobre la mesa la desaparición de la tarifa G-4, de la que se benefician las grandes empresas asturianas. ¿Supone eso una amenaza de deslocalización?

-Es una decisión que ya está contemplada para final de año. Lo que tiene que suceder en adelante es que los grandes consumidores, que en Asturias son Arcelor-Mittal, Asturiana de Zinc y Alcoa, tengan un trato específico, porque un gran consumidor no puede pagar la energía al precio de mercado. Es necesario llegar a acuerdos con las operadoras y fijar unas tarifas que no pueden ser las de mercado, porque eso no es racional. El Gobierno puede hacer el papel de intermediación para alcanzar ese acuerdo. Debe ser, además, una solución estable en el tiempo, no algo puntual, que permita a estas compañías disponer de una planificación económica de los costes de producción que pueda ser viable.

Sector inmobiliario

-Nadie niega ya que la economía vive una desaceleración, o una crisis, como se prefiera decir. El argumento de que Asturias sufrirá menos su impacto, ¿es una realidad o un cuento chino?

-La realidad es que los datos macroeconómicos de Asturias son buenos: se crea empleo, se crece a buen ritmo... Nuestra economía no es muy dependiente del sector inmobiliario, gracias a las políticas que hemos aplicado en materia de vivienda, priorizando la vivienda protegida. Además, los grandes proyectos de obra pública tienen varios años por delante. Todo ello nos hace pensar que vamos a afrontar la crisis con un conjunto de obra pública garantizada. Entiendo que el impacto de la crisis, o la desaceleración, está más mitigado en Asturias. Estamos preparados para aguantar bien esta situación e incluso seguir creando empleo. Nos afectará, pero menos que a otros.

-Con la economía en mala situación y el petróleo por las nubes, y teniendo en cuenta las advertencias de Bruselas, ¿va a eliminar el recargo sobre las gasolinas?

-No pienso quitarlo. No sólo eso, es que cada vez es más necesario encontrar fuentes de financiación de la sanidad. El 'céntimo' es parte de un tributo estatal que aprobó el Partido Popular, y es una fuente de ingresos legal e irrenunciable.

-¿Es legal? Porque Bruselas no piensa lo mismo.

-Otra cosa es que la Comisión Europea haya elaborado un dictamen que está discutiendo con el Gobierno de España, y que si no hay acuerdo pueda acabar en el Tribunal de Luxemburgo. En el peor de los casos, ese tributo debe ser sustituido por otras fuentes de ingresos que nos den garantías para el funcionamiento de los servicios.
 

 

«Ramón Quirós marca objetivos que benefician a todos los ciudadanos»

A. SUÁREZ

-Déjeme preguntarle por algunas cuestiones 'calientes' de la actualidad asturiana. La sanidad, por ejemplo. ¿Comparte la controvertida gestión de su consejero de Salud, Ramón Quirós?

-Comparto la gestión de todo el Gobierno, que actúa con criterios comunes. El consejero trabaja para mejorar el servicio sanitario que reciben los ciudadanos. Así ha sucedido en los últimos años: la calidad asistencial es mejor, hay más centros de salud y la retribución de los profesionales sanitarios ha crecido muy por encima del IPC.

-Pues van a polémica por semana.

-El consejero marca objetivos que benefician a los ciudadanos. Por ejemplo, que los centros de salud abran por la tarde.

-Con todo lo que está cayendo, ¿ese objetivo es irrenunciable para el Gobierno?

-Es que los ciudadanos que trabajan nos demandan que los centros de salud abran por la tarde, porque no pueden ir por las mañanas por sus obligaciones laborales. Queremos resolver este tema de una forma dialogada. Queremos que se mejoren las retribuciones de los profesionales de la sanidad, pero que al mismo tiempo se mejore la organización del servicio para atender a la gente.

-Y, si no hay acuerdo, ¿dará marcha atrás?

-El Gobierno cree en el diálogo permanente con los profesionales de la sanidad. En todo caso, hay que tener en cuenta que los recursos son limitados. Las reivindicaciones fragmentadas de todos los colectivos son imposibles de satisfacer.

-Insisto. ¿Qué pasará si no hay acuerdo?

-Actuaremos siempre en términos de legalidad, de lo que la ley permite y garantiza a los ciudadanos. Aunque estoy convencido de que habrá acuerdo.

-¿Se ha planteado cesar a Quirós, como pide el Partido Popular?

-En absoluto. La oposición siempre pide la cabeza del Gobierno. Quirós hace lo que tiene que hacer: mirar a la gente y servir a los ciudadanos.

-¿Sus relaciones con la Universidad serán mejores con Vicente Gotor que con Juan Vázquez?

-Mis relaciones con la Universidad siempre han sido buenas. Estoy convencido de que, con Gotor, irán en la línea de dar impulso a lo que la institución demande, en términos de racionalidad.

-¿Pondrá el Gobierno dinero para las nuevas titulaciones que plantea el rector si las cree necesarias?

-En la medida de nuestras posibilidades, sí. Pero primero habrá que adaptar la Universidad a la nueva situación, y hacerlo con eficiencia. Después habrá que ver qué recursos hemos optimizado para aplicarlos a nuevas titulaciones. Y, si hacen falta recursos adicionales, y en función de nuestra disponibilidad, podríamos abordarlo. Siempre, claro está, que sea algo prioritario para Asturias.

 

   

 

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Vigil: «La equidad sanitaria es falsa: el vecino del Natahoyo es distinto del amigo del médico»  

El ex presidente del Principado presenta el libro en el que analiza críticamente
la situación de la sanidad española, flanqueado por Pedro de Silva y Ramón Quirós

Oviedo, Pablo ÁLVAREZ
¿Somos todos iguales ante la sanidad pública? Según Juan Luis Rodríguez-Vigil, no. Y esta respuesta proviene de quien durante ocho años fue consejero de Sanidad y durante dos más presidente del Principado. «La equidad es falsa: el acceso para un vecino del Natahoyo [un barrio de Gijón] es distinto que para el amigo del médico o de la enfermera», afirmó ayer Rodríguez-Vigil, en el transcurso de la presentación de su último libro, un detallado análisis del sistema sanitario español.

Esta aseveración es sólo un botón de muestra del tono audaz que dominó la intervención del autor, quien advirtió de que «hay un riesgo serio de que la sanidad pública se caiga». Y, en una sentencia muy aplicable a la actual situación de la sanidad asturiana, indicó: «El sistema está permanentemente embarazado de huelga, es un sistema de locura en el que tenemos 17 sistemas salariales distintos con diferencias retributivas entre autonomías que llegan al 40 por ciento».

«Integración o desmoronamiento. Crisis y alternativas del Sistema Nacional de Salud español» es el largo título del libro en torno al cual giraba el acto. La presentación se desarrolló en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA. Congregó, como intervinientes, a dos ex presidentes regionales -el propio Rodríguez-Vigil y Pedro de Silva-, y al actual consejero de Salud, Ramón Quirós. Y también a un numeroso público del que formaban parte abundantes responsables y ex responsables sanitarios, profesores universitarios (entre ellos, el ex rector Juan Vázquez) y otros rostros conocidos.

Abrió el fuego Pedro de Silva, hoy abogado, escritor y colaborador habitual de este periódico, quien calificó a Rodríguez-Vigil como «uno de los mejores servidores públicos que ha dado la democracia en Asturias». De Silva enmarcó el libro en «un género casi insólito: el informe o la memoria no solicitados», obra de «un político culto e ilustrado» que «entronca con la buena tradición de la ilustración asturiana». El ex presidente constató que el trabajo «es una fiel radiografía, una crónica del proceso de desvirtuación del Sistema Nacional de Salud» que «no elude temas vidriosos».

Ramón Quirós elogió el aire «desapasionado» y la «libertad de pensamiento» que Rodríguez-Vigil imprime a su análisis. Y, en línea con la aseveración del autor del libro que encabeza estas líneas, aunque sólo en el nivel de lo futurible, admitió «el riesgo de ir hacia una sanidad de dos velocidades, con un paquete básico y otro avanzado», en función del poder adquisitivo de cada individuo. Fiel a lo que está siendo su estilo al frente de la sanidad asturiana, Quirós indicó que el debate sobre el sistema público de salud «es más necesario que nunca».

Y llegó el turno de Juan Luis Rodríguez-Vigil, actualmente miembro del Consejo Consultivo del Principado, a quien nadie podrá acusar de hurtar elementos para la discusión, en un tono provocativo que a pocos deja indiferentes. El ex presidente fue tomando carrerilla a medida que avanzaba su discurso, y acabó enhebrando una serie de consideraciones, algunas de ellas hipercríticas, en las que siempre salvó la gestión de Quirós, si bien puso de relieve que «ser consejero de sanidad es una de las cosas menos apetecibles de España».

Rodríguez-Vigil se mostró particularmente irritado con la deriva que ha conducido a una escasez de médicos en todo el país, cuando hay numerosos jóvenes, y con excelentes calificaciones, dispuestos a estudiar medicina. «La realidad es que no hay anestesistas para ir a Cangas del Narcea», enfatizó en alusión a una reciente controversia de la sanidad asturiana. El autor del libro entró de frente en otros asuntos delicados. «No tiene ni pies ni cabeza el nuevo hospital que se va a hacer en Mieres», señaló, para aclarar a continuación que no es contrario a la idea de que esa localidad cuente con «una estructura hospitalaria de especialidades». Lo que ocurre, según Vigil, es que con el actual desarrollo de las comunicaciones, «seguramente no tienen ningún sentido los hospitales comarcales generales, aunque sí los especializados».

«El sistema sanitario está permanentemente embarazado de huelga, es una locura»

«El hospital que se va a hacer en Mieres no tiene ni pies ni cabeza»

«Hoy seguramente no tienen ningún sentido los hospitales comarcales generales»

Juan Luis Rodríguez-Vigil

Ex presidente del Principado

«Corremos el riesgo de ir a una sanidad de dos velocidades, según el poder adquisitivo»

Ramón Quirós

Consejero de Salud

«El libro es una fiel radiografía de la desvirtuación del Sistema de Salud»

Pedro de Silva

Ex presidente del Principado  

 

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Vigilar, encerrar, castigar

 

GUILLERMO RENDUELES  El miedo a volverse loco o a que un loco nos ataque forma parte de nuestras angustias comunes. De ese miedo nace la voluntad de encerrar el peligro. El manicomio, la cárcel, los organismos de tutela y encierro de mujeres o niños peligrosos o en peligro constituyen el panóptico desde donde el Estado castiga o vigila asociales y locos. Cuando vigilancia y castigo funcionan bien podemos vivir tranquilos: el mal y la locura son fantasmas encerrados tras los muros de cárceles y asilos.

Cuando la violencia no producida por los motivos «normales» -el lucro, la venganza, el gozo perverso- explota y un enfermo mental mata a la primera niña que ve en un parque, esa angustia primordial de la que hablamos genera un clamor popular a favor de reforzar el encierro. Jueces, catedráticos de neurocirugía, directivos de prisiones, familiares de enfermos enfatizan hace un mes desde LA NUEVA ESPAÑA tanto del riesgo de violencia que el tratamiento ambulatorio de los psicóticos supone como del tremendo sufrimiento que las familias acumulan al haber quedado como el único sistema de cuidados para los antaño internados.

Recordar las motivaciones y las expectativas cumplidas e incumplidas del movimiento antimanicomial quizás aporte claridad para separar hechos de valores y tomar partido con más luces por continuar el tratamiento psiquiátrico con más de lo mismo (tratamiento ambulatorio con más recursos comunitarios ) o dar un drástico cambio en favor de ese clamor social por un neoencierro, eso sí, «humanizado».

La observación de los miles de internados en los manicomios concienció a los psiquiatras reformistas de los sesenta de que la enfermedad mental allí diagnosticada y tratada no era la enfermedad real, sino su doble. Los síntomas de los internados en el manicomio eran la suma de la patología mental individual con los síntomas creados por la institución. La catatonia fue una forma de esquizofrenia presidida por la inmovilidad relativamente frecuente que se convirtió en una rareza al cerrar los manicomios. Cuando un pabellón de «violentos» del Sanatorio de Ciempozuelos fue cerrado por obras y los pacientes con síntomas de violencia repartidos por diferentes pabellones, los «violentos» dejaron de serlo porque su violencia no era resultado de su locura, sino del etiquetado inducido por el lugar donde vivían. Incluso, algunos pacientes a los que la barbarie de los «tratamientos» neuroquirúrgicos había leucotomizado recuperaban el control de esfínteres al ser sacados del pabellón de «sucios».

Es absolutamente cierto el fracaso de las más optimistas profecías del movimiento por la reforma psiquiátrica. Tanto el defecto esquizofrénico como los síntomas negativos de la esquizofrenia, que suponíamos resultado del encierro, permanecieron casi idénticos con el tratamiento ambulatorio. Tampoco se cumplió la utopía de una recepción cordial de los pacientes psiquiátricos por una comunidad que los sigue rechazando y estigmatizando. Y para qué hablar de proporcionarles trabajos, casas o redes sociales adaptados a sus vidas.

La incapacidad psiquiátrica para evaluar la peligrosidad de un paciente es evidente: no tenemos ningún instrumento de detección de violencia semejante al del diagnóstico anatomoclínico. Nuestras predicciones al respecto son imprecisas, aproximadas y su acierto cercano a las de un lego prudente. Hace años traté a una paciente que luego cometió un homicidio: jamás pensé en tal posibilidad. Aconsejé a un padre la reinserción de su hijo en su pueblo tras cumplir condena: fue asesinado por un familiar de su antigua víctima.

Con toda esa suma de fracasos de la reforma psiquiátrica comprendo a la perfección la nostalgia del internamiento en función de la plusvalía de tranquilidad que produce.

Frente a todo ello conviene remarcar que el llamado hospital psiquiátrico de larga estancia se parece a un hospital como la música militar a la música. En el hospital psiquiátrico no hay ningún método de diagnóstico que correlacione el trastorno cerebral con el trastorno de conducta y tampoco varía el tratamiento ambulatorio frente al plus de intensidad que se da en el hospital de verdad. Por muy humanizada que se proponga ser los neopsiquiátricos producirán la misma regresión en los internados que en los antiguos manicomios por la incapacidad de cambios de la institución total.

La defensa sin trampas del internamiento psiquiátrico debe basarse por ello no en la ciencia o en la mejora del paciente y sí en el ahorro de riesgos sociales y sufrimientos familiares que, según las tesis pro hospitalización, deben valorarse más que el sufrimiento-regresión del paciente. En otras palabras, que estamos en un dilema de valores incompatibles en los que hay que elegir entre vivir con más libertad -riesgos- o con más autoridad -seguridad-. Y ahí el problema psiquiátrico se une al carcelario.

En 1970 un documento de la OMS anunciaba el cierre de los manicomios y el nacimiento de una sociedad que ofrecía trabajo y redes de acogida comunitaria «que convertirían el encierro de los marginales en un penoso recuerdo». Foucault amargó ese optimismo cuando en los mismos años escribió: «Si una sociedad capitalista como Gran Bretaña declara que no habrá más encierro, al menos para los locos, me planteo si esto significa que la otra mitad del encierro, la prisión, desaparecerá o si por el contrario ocupará el espacio vacío dejado por el manicomio: ¿No se verá obligada Gran Bretaña a extender la función de las prisiones incluso si éstas se mejoran?». La respuesta es un «sí» rotundo que constata Hernández Monsalve, presidente de la Asociación Española de Neuropsiquiatría: sólo en la prisión de la ciudad de Los Ángeles hay encerrados diariamente 3.300 enfermos mentales, muchos más que en ninguna otra institución psiquiátrica norteamericana (España no es diferente y sigue el camino americano).

Todos los geriatras saben que con el ingreso en una residencia los ancianos deterioran sus capacidades cognitivas y que su afectividad sufre por la pérdida de intimidad. No por ello imponen un cierre generalizado de geriátricos que precisaría de un cambio social utópico. Creo que con los psiquiátricos se produce una deriva semejante y que las heladas del cálculo egoísta que hoy domina el imaginario social conducirán a los horrores de un neoencierro. Resistirse a ello -nadie habló de victorias- supone para los psiquiatras a la vez un deber científico (desvelar lo que significa hospitalización, protección, tratamiento obligatorio) y un mandato ético.



Guillermo Rendueles Olmedo es psiquiatra.  

 

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