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Los colegios rechazan el desembarco sindical

El proceso y los resultados de las elecciones al Colegio de Madrid han abierto dos temas de debate. Por una parte, como ha pedido su presidenta, Juliana Fariña, si la corporación madrileña debe tener más peso en la OMC, y por otra, si los sindicatos tienen las puertas abiertas de los colegios. Algunos miembros de la Asamblea creen que Fariña debe ganarse el peso a pulso, y dicen no a la intromisión sindical, pero sí a la colaboración.

Álvaro Sánchez León 02/06/2008

El proceso y los resultados de las elecciones del Colegio de Madrid han dejado huella, sobre todo porque los comicios han abierto dos temas de debate que afectan directamente a la Organización Médica Colegial. Presidentes y vocales de la corporación dan su opinión sobre ambas cuestiones:

1. ¿Cree que Madrid debe tener más peso que Barcelona en la OMC, como ha pedido Juliana Fariña tras su tercera elección al frente del colegio madrileño, (ver DM del 26-V-2008?
2. Durante estos comicios se ha hablado mucho de la sindicalización de los colegios. Además, Médicos de Cataluña se plantea entrar en las directivas de los cuatro colegios de la región (ver DM del 27-V-2008¿Qué le parece?



Juan José Sánchez Luque, presidente del Colegio de Médicos de Málaga: "Nuestro mejor aval es la independencia"

1. La OMC necesita la participación activa de todos los colegios. Debe mirar hacia adelante con el impulso de todos.
2. Los sindicatos son los sindicatos, y los colegios son los colegios. No podemos ni debemos permitir los desembarcos orquestados unilaterales de ninguna organización. Nuestro mejor aval es la independencia.

Miquel Bruguera, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona: "Participar en la OMC es un deber colegial"

1. Tanto Madrid como Barcelona deben tener un peso importante en la OMC en función de sus colegiados. Depende de la responsabilidad de participación en la gestión del colectivo.
2. Me parece un error estratégico que los sindicatos médicos intenten ocupar colegios.

Juan Manuel Garrote, presidente del Colegio de Médicos de Segovia: "Lo que añade calidad es la participación"

1. Me parece bien que Madrid se implique más, ya que lo que añade calidad a un colegio es su participación.
2. No se deben suplantar organizaciones. El modelo ideal es el del Consejo de la Profesión, pero sin la Administración.

Rodolfo Castillo, presidente del Colegio de Médicos de Murcia: "El liderazgo mide mejor las influencias"

1. Se puede representar a un número importante de colegiados y no tener capacidad de liderazgo, lo cual me parece una medida más real para evaluar la relevancia de un líder.
2. Sindicatos y colegios tienen en común la defensa de la profesión. Si miembros de Médicos de Cataluña se sienten capacitados para dirigir el colegio, ¿por qué no pueden hacerlo?

Ramón Garrido, presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real: "El colegio tiene que representar a todos"

1. Ambos han de tener igual peso y participación.
2. Colegios y sindicatos deben ser independientes, aunque mantengan estrechas relaciones. Los colegios deben abarcar a todos los médicos, más allá de los que acoge un sindicato concreto.

Pablo Corral, presidente del Colegio de Médicos de Cantabria: "Somos nulos en la negociación laboral"

1. Tener más o menos influencia porque sí no es lo más justo. Barcelona ha participado más activamente en todos los aspectos.
2. Soy un defensor de la independencia de los colegios, pero también hay que reconocer que la capacidad de los colegios para negociar temas laborales es nula.

Cosme Naveda, presidente del Colegio de Médicos de Vizcaya: "Ningún colegio debe ser más importante"

1. Ningún colegio debe tener más peso que otro en la OMC, salvo por el voto ponderado. El peso se gana a base de propuestas interesantes y coherentes.
2. La función y los fines de ambos son distintos. Cada uno tiene una labor que desarrollar, aunque ambas deben complementarse con relaciones sinceras y fluidas.

Alfredo Milazzo,  presidente del Colegio de Médicos de La Rioja: "Dudo que Madrid merezca más peso"

1. Tengo mis dudas sobre que Madrid merezca más peso. Sería bueno que se implicara más en la OMC.
2. Me parece mal.

Antonio Luna, presidente del Colegio de Médicos de Jaén: "Ningún grupo de presión nos influye"

1. La relevancia de cada colegio en la OMC está determinada por los estatutos con el voto ponderado. Todos deben implicarse al máximo.
2. Los colegios deben representar a los colegiados y no deben estar influenciados por ningún grupo de presión.

José Ignacio Vidal, presidente del Colegio de Médicos de Lugo: "Separados, pero en contacto permanente"

1. El papel de la OMC es el de la representación y defensa de la profesión. Hay que olvidar la idea de representación administrativa de los colegios que la componen.
2. Debe haber separación pero sin dejar el permanente contacto y la relación de colaboración.

Pedro Hidalgo, presidente del Colegio de Médicos de Badajoz: "Juliana Fariña apoyó el voto ponderado"

1. Fariña apoyó el voto ponderado. Si quiere más, que pida un cambio estatutario.
2. Los estatutos colegiales obligan también a interesarse por las cuestiones profesionales y laborales.

Serafín Romero, presidente del Colegio de Médicos de Córdoba: "La relevancia la da el compromiso"

1. El peso lo da el grado de compromiso y lealtad con la institución, donde todos cedemos algo para que gane la mayoría.
2. Algo está cambiando en los colegios para que se produzcan estos desajustes en los roles de los representantes de la profesión.

Josep Fumadó, vocal de Atención Primaria Rural: "Los colegios podrían hacer de sindicatos"

1. Pedir más relevancia es una tontería infantil. Cada colegio tiene el peso que marcan los estatutos. Si quiere algo más, que se presente a un cargo de la OMC.
2. Este desembarco no sale bien. Creo que los colegios podrían hacer de sindicatos defendiendo la deontología, la dignidad profesional y las retribuciones.

José Ignacio Catalán. vocal de Medicina Privada por Cuenta Propia: "El papel de Madrid ha sido insuficiente"

1. El peso que tiene es el que le corresponde al número de colegiados. Hasta ahora, su presencia y actuación ha sido escasa e insuficiente.
2. A veces, la OMC ha sustituido su falta de diligencia. Sería deseable una mayor implicación sin desprestigiar a otros colegios.

Jerónimo Fernández, Vocal nacional de Atención Primaria Urbana: "Los colegios superan lo puramente sindical"

1. El peso de Madrid ya es mayor que el de Barcelona, al menos en número de votos.
2. La importancia de los colegios trasciende lo sindical, pero también ellos pueden ejercer su cometido en el ámbito laboral respetando a los sindicatos

   

 

 

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Soria ofrece un pacto por la Sanidad y obtiene la 'bienvenida del PP'

Los aspectos relacionados con el consumo entran en las prioridades de la agenda política
El ministro propone involucrar a todos los sectores para humanizar la atención sanitaria

El ministro de Sanidad, Bernat Soria (izqda), durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad. (Foto: EFE)

El ministro de Sanidad, Bernat Soria (izqda), durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad. (Foto: EFE)

RAFAEL J. ALVAREZ | ISABEL F. LANTIGUA

MADRID.- El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, se ha sacado hoy un as de la manga para compartirlo con todas las Comunidades Autónomas: el gran Pacto por la Sanidad. Con esta medida pretende garantizar el futuro y la supervivencia del Sistema Nacional de Salud. La oferta ha recibido el visto bueno del PP.

El anuncio de Bernat Soria gira en torno a la cohesión y a la sostenibilidad del sistema y se fundamenta en una cartera común de servicios, unidades de referencia comunes -donde se traten determinadas patologías en condiciones de equidad-, la racionalización del gasto sanitario, una política común de salud pública -para unificar medidas en todo el territorio como por ejemplo la ley antitabaco-, un calendario vacunal común, regulación de los tiempos máximos de espera y las mismas estrategias para la prevención del consumo de drogas, entre otras medidas.

Después de que tras las últimas elecciones, el presidente del Gobierno decidiera quitarle a Bernat Soria la cartera de investigación, que ha pasado a manos de Cristina Garmendia, el ministro se ha volcado en los temas que le conciernen, la Sanidad y el Consumo, que ahora pasa a primera línea de la agenda política.

De esta focalización de intereses nace el gran Pacto, que se basa, según Soria, en los principios de equidad, innovación, cohesión, seguridad y sostenibilidad. Todos ellos elementos fundamentales para reforzar y mejorar el sistema sanitario. Asimismo, el ministro destaca que la presente legislatura debe ser "la de la concertación y no la de la confrontación" y apuesta por "desterrar a la sanidad como arma política en el debate partidista".

Entre las novedades de la propuesta destacan la creación de dos leyes: una de seguridad alimentaria, para evitar las lagunas legales que favorecen los fraudes en complementos alimenticios y endurecer las normas frente a los productos milagro; y la Ley de Salud Pública, que recoge entre sus medidas la realización de muestreos biológicos para determinar cómo está la salud de los españoles y cómo les afectan, por ejemplo, los factores ambientales. La recogida de muestras para este fin se hará junto a la Encuesta Nacional de Salud, cada dos años.

Asimismo, otra de las novedades es que en el próximo Consejo Interterritorial de salud (el 18 de junio) se va a hablar, por primera vez, de la financiación sanitaria. Además, Soria ha anunciado que pretende, con la ayuda del Ministerio de Economía y Hacienda, regular la intermediación financiera, en particular la que realiza la reunificación de deudas, dada la proliferación de empresas que se dedican a esta actividad.

Mario mingo, diputado del PP, ha dicho que "son bienvenidas todas las propuestas" pero considera que hay dos ausencias clamorosas: una en cuanto a investigación y la otra en materia de salud mental.

Los frentes del ministro

Los aspectos en los que se va a centrar Bernat Soria son de lo más variado y para ellos se van a desarrollar distintas estrategias, como la de salud contra medicamentos falsificados, la Estrategia Nacional de Drogas 2009-2016, la Estrategia para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la Estrategia sobre enfermedades raras, la Estrategia de salud sexual y reproductiva y una Estrategia de Salud y Género, que contempla medidas para para mejorar la asistencia a mujeres víctimas de violencia de género.

El ministro se ha comprometido a desarrollar el Plan Multisectorial frente a la infección por VIH, con un enfoque más amplio que desborde el limitado a la prevención y promoción de la salud y garantice la no vulneración de los derechos de los seropositivos.

Tampoco se olvida Soria de los propios profesionales sanitarios. Para ellos ha pensado dos medidas específicas: un plan de regreso para los médicos españoles que trabajan fuera y quieran volver a España y un Plan para agilizar los trámites para que los médicos que no sean de la UE puedan trabajar aquí, que ahora lleva casi un año y el objetivo es que se reduzca a unos meses.

En cuanto a las nuevas tecnologías, el titular de Sanidad consideran que son un "aliado necesario" y uno de los pilares sobre los que se sustenta la apuesta del Gobierno por mejorar la calidad del Sistema Nacional de Salud. Así, se desarrollarán los proyectos de la historia clínica digital y la receta electrónica.

"Todos estos esfuerzos deben ir acompañados por el objetivo de humanizar la atención sanitaria e incrementar la calidez del sistema", explica Soria, que pondrá medidas para universalizar el acceso a los cuidados paliativos, atender el parto con sensibilidad a las preferencias de la mujer y a la diversidad cultural, promocionar la lactancia materna y fomentar la atención sanitaria a domicilio.

   

 

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Expertos coinciden en rechazar el copago y las agresiones al personal sanitario

Redacción

Los consultados en el estudio prospectivo Delphi también desean erradicar la interferencia de la contienda política del funcionamiento de la Sanidad Pública


  Madrid (7-5-08).- Los resultados del estudio prospectivo Delphi, sobre el desarrollo de la Sanidad Pública en los próximos quince años, han mostrado, entre otras muchas valoraciones, que 151 líderes del asociacionismo cívico y de los usuarios y pacientes del sistema público de salud coinciden en su rechazo a la fórmula del copago, así como, de forma unánime, a las agresiones al personal sanitario. El estudio de alcance estatal, promovido por la Fundación Salud, Innovación y Sociedad, el Foro Español de Pacientes, la Universidad de los Pacientes y la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA), movilizó a 30 expertos en política sanitaria, que diseñaron el cuestionario, con el objetivo de analizar la percepción de los ciudadanos y pacientes sobre el futuro del SNS.

El informe contribuye al consenso acerca de que el Estado no puede influenciar las acciones de los ciudadanos sin su cooperación: sólo se puede esperar algún progreso si los ciudadanos disponen de espacio y poder propio para ejercer, sin manipulación, su autonomía y control.

Enfocado a la Sanidad, como servicio público, el informe proporciona información útil para el desarrollo estratégico y organizativo del asociacionismo de usuarios y paciente, permitiendo a la clase política entender y responder de manera más sensible a las reivindicaciones de corresponsabilización de la sociedad civil.

También facilita la aprobación de líneas innovadoras para las Administraciones Públicas con la finalidad de facilitar la participación e implicación de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones y de representación en los niveles relevantes de gobernabilidad y gestión del sistema público. El estudio avala cuatro grandes tendencias: la necesidad de democratizar la Sanidad, el compromiso con la calidad, la importancia del asociacionismo representativo y el rechazo a que se establezcan fórmulas de co-pago de las prestaciones asistenciales sanitarias.

Democratizar la Sanidad implica transparencia en la provisión de información sobre las condiciones de acceso, el proceso asistencial y los resultados obtenidos; una mayor capacidad de elección informada, el establecimiento de mecanismos y estructuras formales de representación en el gobierno de la sanidad y un mayor reconocimiento en los derechos y deberes de los pacientes.

La importancia de la buena comunicación
En cuanto a la calidad y responsabilidad del SNS, destaca la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación para evitar ineficiencias, la derivación de problemas de salud desde la atención especializada hacia una atención primaria más resolutiva y los servicios ambulatorios, la implicación de los profesionales de la enfermería en el seguimiento y el control del paciente, el establecimiento de indicadores de evaluación de la calidad y la implicación del propio paciente en el cuidado de su enfermedad.

Estas dos primeras tendencias, democratización y compromiso con la calidad, tienen su punto de encuentro en el deseo de una mayor rendición de cuentas por parte de instituciones y profesionales. Los consultados también manifiestan la necesidad de disminuir la asimetría de información y conocimiento en su relación con los médicos. Además, expresan el deseo de que los médicos estén mejor formados en habilidades de comunicación y relación con los pacientes.
El mayor consenso del estudio se alcanza en el rechazo a las agresiones a profesionales.

Respecto al papel emergente de las asociaciones de ciudadanos y de pacientes, que actualmente aún se perciben atomizadas y fragmentadas, los consultados pronostican el desarrollo de grandes asociaciones y confederaciones, gestionadas de forma profesional, con influencia real en la política sanitaria.

Por último, y en lo relativo al rechazo a que se establezcan fórmulas de copago para las prestaciones que comprendan el acto médico o el ingreso hospitalario, este posicionamiento presenta un alto consenso, a pesar de que se admite de manera igualmente uniforme posibles dificultades para mantener una cartera amplia de servicios de calidad con acceso universal y gratuito.

Además de las cuatro tendencias citadas, los participantes manifiestan la necesidad de que se mejora en las garantías de confidencialidad y privacidad, así como en la implantación de un consentimiento informado que garantice una explicación apropiada de los beneficios y riesgos de las intervenciones prescritas.  

 

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El hospital privado ya es un producto de masas

La mayor riqueza, las listas de espera y el tirón del turismo sanitario han dado alas al médico de pago - Grandes compañías se están consolidando de la mano de fondos de capital riesgo

AMANDA MARS  

Somos más, vivimos más tiempo y estamos cada vez más preocupados por la salud. Somos un negocio de miles de millones de euros anuales. Por eso la sanidad privada ha dado un giro radical en España en los últimos años. Las clínicas independientes, propiedad de familias y de grupos de médicos, son hoy una minoría. Han nacido grandes grupos hospitalarios que tienen el acelerador a tope al abrigo de los seguros médicos privados. Casi diez millones de personas ya tienen algún tipo de póliza de salud en España. El crecimiento demográfico, la inmigración, la mejora de las rentas y la transformación de la sanidad en producto de consumo han dado alas a un sector rentable, refugio atractivo incluso para fondos de capital riesgo

El peso del gasto sanitario privado alcanza ya el 30% del total

La medicina preventiva y la estética también tiran del sector

Una operación de miopía cuesta 5.000 euros en Alemania. En Barcelona, 1.800

El ?turismo sanitario? engorda un sector que compite en precio y calidad

"Si pones en una coctelera un incremento de la población de 39 a 46 millones de habitantes, un Estado que no puede hacer frente a toda esa demanda, un acelerón en las nuevas tecnologías médicas y un mayor nivel de exigencia del ciudadano, sale el crecimiento espectacular del sector sanitario". Lo reflexiona Gabriel Masfurroll, el presidente de USP Hospitales, propietario de 35 centros en España, como el Instituto Universitario Dexeus de Barcelona o el hospital San Camilo de Madrid.

Esa coctelera en la que piensa Masfurroll desde hace diez años, cuando fundó USP, ha reinventado el quién es quién del sector sanitario en España: grupos hospitalarios como USP, Quirón, Capio, Nisa, y Pascual, entre otros, son los grandes protagonistas de un sector alentado por las aseguradoras Adeslas, Sanitas, Asisa, Mapfre Caja Salud y DKV, que concentran más del 70% del mercado del seguro sanitario. Muchas abren sus propios centros.

El presidente de USP calculó, cifras demográficas en mano, que el sector público iba a requerir más operadores privados y de ahí la creación del grupo hospitalario, una red de 42 centros, participada en un 70% por el fondo de capital riesgo Cinven. El grupo ha desembarcado incluso en el mercado exterior con hospitales en Portugal y Marruecos, y prepara la inversión de 150 millones de euros para seguir con su internacionalización en el arco Mediterráneo, Europa del Este e Italia. Incluso se propone diversificar el negocio comercializando su software. Más población equivale a más de todo, y entre ello, más enfermos. Más gasto para unos y más ingresos para otros. Por eso crece el conjunto del sector sanitario en España. El privado lo hace mucho más rápido que el resto: si el peso del sector público en el gasto sanitario se situaba en el 78,7% del gasto sanitario en 1990, en 2005 se había reducido al 71,4%, según las cifras que maneja la consultora Price Waterhouse Coopers, aunque el peso público es aún alto comparándolo con otros países (ver cuadro). Los datos del Barómetro Social corroboran la tendencia: el gasto sanitario privado sobre el total en 1994 era el 24,5%, y en 2006, el 28,8%.

De ahí que los ingresos de la sanidad privada -más de 300 clínicas no benéficas- hayan crecido un 8% el año pasado, hasta alcanzar unos 5.145 millones de euros. Sólo 480 millones corresponden a la llamada clientela privada pura, es decir, la que no va a través de ningún seguro y paga cada visita con dinero contante y sonante.

El éxito de los hospitales privados va de la mano de la explosión del seguro privado. De ahí procede el 60% de sus ingresos. Los conciertos con los servicios de salud suponen alrededor del 20% y el privado puro, otro tanto, según un promedio en el que coincide el sector, pero que varía en función de cada clínica.

Adeslas, participada por Aguas de Barcelona (Agbar) y que es la primera aseguradora, facturó 1.231 millones el año pasado. Eso significa un incremento del 13%, cuando el conjunto del seguro de la salud en España ha avanzado un 10%, según los datos del director general de Adeslas, Javier Murillo. El grupo, con 12 hospitales y 300 clínicas concertadas, sigue su carrera y acaba de comprar tres nuevos centros hospitalarios en Vitoria y Canarias.

La sanidad privada crece sobre todo por el seguro privado y éste crece, a su vez, por la mejora del nivel de vida y los acuerdos con el sector público. Ignacio Riesgo, director de Sanidad de Price Waterhouse Coopers, sostiene que, en aquellos países en los que se produce un aumento de las rentas, la sanidad "se comporta como un bien de lujo: cuanto más alto es el nivel de vida, más porcentaje del gasto se destina a la sanidad".

Las nuevas tecnologías también tiran del sector. "Ha habido una avalancha de avances tecnológicos que permiten atacar enfermedades antes inabordables y nuevas pruebas diagnósticas", explica Ignacio Riesgo.

El director general corporativo del grupo Capio cuenta asombrado cómo ha mejorado el nivel de información de los pacientes, convertidos ahora en consumidores exigentes. "Es que ahora van a tu consulta y te preguntan cosas como el tipo de TAC que se ofrece, si es multicorte, etcétera?", explica.

También el cliente privado puro, lejos de desaparecer, ha apuntalado su presencia en el mercado y las clínicas privadas se convierten cada vez más en una suerte de centro multiservicios de medicina preventiva, wellness, estética... Como señala la consejera delegada de Quirón, María Cordón, "el paciente privado iba a desaparecer del todo por el seguro", sobre todo en disciplinas que no están cubiertas por los seguros y que van en alza, como la cirugía estética, la reproducción asistida, la medicina turística y la preventiva, es decir, los chequeos médicos. Algo así como ir al médico para no tener que ir al médico.

Hay disparidad de opiniones sobre el papel que la saturación de la sanidad pública ha tenido en la dinamización de la alternativa privada. Con una media de 66,5 días de espera para una intervención quirúrgica (117,9 en Cataluña, 45 en la Comunidad Valenciana), más de un español que ha mejorado su nivel de vida está dispuesto a pagar por un seguro médico, que en España no es caro.

Pero "saturación ya había en otras épocas, esta no es la peor", sostiene el director de Capio. González defiende que la descentralización de la atención sanitaria a las comunidades autónomas ha llevado a mejorar la eficiencia y a gestionar mejor los recursos.

El directivo habla por experiencia, ya que Capio dispone de una red de 22 centros y 2.000 camas en Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y Cataluña. Políticas sanitarias como la de la Comunidad de Madrid han alentado el crecimiento de este grupo, que sólo el año pasado invirtió 90 millones en su expansión y espera facturar 400 millones en 2008, un 8% más.

La mejora del nivel de vida ha llevado a que una parte importante de la población aspire a unas determinadas comodidades durante un ingreso hospitalario. Quirón tiene muy claro por dónde van los tiros sobre las preferencias de los pacientes, convertidos en verdaderos consumidores. Asegura que algunas de sus mejores clínicas "parecen más un hotel de cinco estrellas que un hospital, con suites...", explica María Cordón. Con seis hospitales en España (Madrid, Barcelona, San Sebastián, Valencia y dos en Zaragoza), el grupo construye dos nuevos centros en Bilbao y Sevilla y el traslado del de Valencia. Desde 2001, su plantilla ha pasado de 1.000 a 2.000 trabajadores, y sus ingresos, de 80 millones de euros en 2006 a 140 millones en 2007, y 200 este año. Para 2011, el grupo espera alcanzar los 400 millones de facturación.

El fenómeno del turismo sanitario también ha engordado el pastel de Quirón y del conjunto del sector. De hecho, han nacido compañías especializadas, como el grupo Hospiten, que empezó a operar en Canarias, continuó por la Costa del Sol y cuenta entre sus clientes a los touroperadores.

Barcelona, por ejemplo, recibe hasta 3.000 pacientes extranjeros al año, que gastan unos 12,5 millones de euros, entre ellos los 500 militares argelinos que se hacen una revisión ocular en la famosa clínica Barraquer. Es de las veinte clínicas privadas barcelonesas que se han agrupado en Barcelona Centro Médico (BCM) para promover a la capital catalana como centro sanitario mundial.

María Cordón atribuye el éxito a la calidad del servicio y al precio competitivo. En Alemania, una operación de cirugía para miopía con láser cuesta 5.000 euros; en Barcelona, la misma intervención sale por 1.800 euros.

Las inversiones necesarias para mantener al día a una empresa sanitaria son extraordinarias en tecnología y recursos humanos, dado el déficit de personal sanitario en España. Inversiones elevadas pero suficientemente rentables como para atraer al sector del capital riesgo, cuyo leit motiv no es otro que lograr incrementar el valor de una empresa con el paso de los años, para venderla a mejor precio.

¿Qué hace Cinven en el capital de USP? ¿Qué hacía Mercapital en Quirón? ¿Por qué Capio está en manos de Apax Partners? "Porque es un sector acíclico. La gente se pone enferma con o sin crisis económica, la demanda es infinita, y varios factores dicen que va a crecer el mercado, como la pirámide de población y la mejor formación de las personas", explica el director de Capio. Los expertos del sector manejan distintas cifras de rentabilidad, aunque la consejera delegada de Quirón recalca que "este sector no es para la especulación". Mientras Cordón habla de un margen bruto de entre el 17% y el 20%, otros grupos lo elevan al 25%.

La ebullición del sector va a seguir moviendo piezas. Los expertos dan el proceso de concentración por asegurado, tanto en los grupos hospitalarios como entre grupos aseguradores. Objetivo: crear grandes referentes europeos.  

 

 

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Los incentivos propuestos por gerentes o jefes de servicio tienen mayor impacto sobre el funcionamiento asistencial que los planteados por las administraciones, según expertos

Redacción

En una jornada organizada para analizar los incentivos al personal sanitario se ha puesto de manifiesto que cuando los objetivos son puramente economicistas pueden llegar a desmotivar al profesional


Madrid (22-5-08).- Analizar las posibles consecuencias éticas de las políticas de incentivación en el ámbito sanitario ha sido el tema central de un encuentro entre expertos, en el que se ha puesto de manifiesto que aquellas que parten de las gerencias o de los jefes de servicio “tienen mucha más significación” y, por ello, “mayor impacto sobre el funcionamiento diario de los servicios”. Así lo ha explicado uno de los ponentes, el Prof. Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud, entidad organizadora del evento.

“Incentivar a los profesionales sanitarios sobre la base del ahorro de recursos es perverso y puede llegar a desmotivarles”, ha apuntado. A este respecto, y en su opinión, “deberían consensuarse unos objetivos claros que no sólo tengan un carácter puramente economicista, sino que pongan en consideración el buen manejo de los pacientes por parte de médicos y enfermeros”.

Gracia ha comentado que los incentivos que parten de los servicios regionales de salud suelen establecer criterios “más genéricos” y, por lo tanto, en ocasiones, “más alejados de la realidad”.

Por su parte, el Prof. Francesc Borrell, vocal del Consejo Consultivo de Bioética de la Generalitat de Cataluña, ha señalado que “los incentivos no son ni buenos ni malos por sí mismos, sino que todo depende del uso que se les dé”. Se pusieron en marcha para solventar un grave problema de justicia: tratar de manera diferente al profesional que se esfuerza del que no lo hace. “Su impacto en la actualidad es importante; en general, en sentido positivo, pero en ocasiones, también en sentido negativo”.

En este sentido, el experto opina que “los criterios para su distribución deben ser conocidos por la sociedad en su conjunto, en tanto en cuanto la sanidad es uno de los servicios que más directamente incide en la población”. Así, con el objetivo de alcanzar el máximo consenso social, “deberían eliminarse aquellos criterios que la población rechace”.

Según el Prof. Borrell, “estos incentivos, en general, no superan el diez por ciento de los ingresos anuales de un profesional, aunque empiezan a ser significativos cuando representan del dos al tres por ciento”. Estas cifras “eran ridículas hace seis años y ni siquiera estaba asegurado su cobro”, ha afirmado.

 

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Comisiones Obreras reclama que el Estatuto Básico del Empleado Público no adecúa las retribuciones básicas de los profesionales sanitarios, que deben modificarse “al alza”

Redacción

María José Alende, secretaria general de Sanidad del sindicato, alerta sobre dos graves problemas que trae la escasez de profesionales en España: el enfrentamiento entre las comunidades por las desigualdades retributivas, y la baja formación de los que se incorporan desde el extranjero


 Madrid (9-5-2008).- María José Alende, secretaria general de Sanidad del sindicato Comisiones Obreras, ha reclamado, al hilo de la nueva clasificación profesional que introduce el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), que ésta “no recoge la adecuación de las retribuciones básicas que afectan al conjunto de los profesionales sanitarios” del SNS, ha dicho, teniendo en cuenta, ha añadido, que es necesario que éstas se modifiquen “al alza”. Alende ha alertado, asimismo, sobre “el nivel de relaciones adversariales que genera entre los distintos Servicios de Salud la carencia de profesionales”, ha señalado.

Incidiendo en este último aspecto, la secretaria general de Sanidad de CCOO ha afirmado que “hay comunidades autónomas que tienen más capacidad de recaudación, y por lo tanto de gasto, que otras, y al poder pagar salarios más altos están realizando un ‘efecto llamada’ a los profesionales de su entorno que cobran menos”, ha explicado. “Un segundo efecto adverso de la escasez de profesionales es que se están incorporando a nuestro sistema muchos profesionales de otros países que no tienen las exigencias formativas necesarias para atender en buenas condiciones las necesidades sanitarias de nuestra población”, ha añadido.

Alende confía en que la nueva legislatura sea “más eficiente al hablar de cohesión del sistema, y sobre todo en cuanto a políticas de personal, que la anterior” y ha abogado a que “un tema importante a abordar de forma inmediata”, y a que ayudaría en su opinión en esta lucha, sería el desarrollo del ya existente Foro Marco para el Diálogo Social, en el que, además del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, están los sindicatos más representativos.

“Debería decidirse en este foro cuál es la política de personal que necesita nuestro SNS, no sólo en cuanto a titulación sino en cuanto al desarrollo de los profesionales”, ha dicho.

Abundando en la nueva clasificación profesional que establece el EBEP, Alende se ha referido a que “se debe aplicar el nuevo modelo de clasificación profesional, teniendo en cuenta que hay dos grupos que deben moverse de la clasificación actual (técnicos superiores y técnicos auxiliares de enfermería) y que se deben contemplar en este modelo las exigencias formativas de los profesionales sanitarios”, ha afirmado.

Por último, y en cuanto a qué espera del comportamiento en la nueva legislatura del ministro de Sanidad, Bernat Soria, Alende se ha referido a la “experiencia preocupante”, ha dicho, de que hasta ahora Soria “ha sido más proclive a reunirse con asociaciones poco representativas y de un corte corporativo, a hacerlo con los sindicatos que democráticamente han sido votados como los más representativos. Le vamos a exigir que cumpla con la Constitución y con la Ley Orgánica de Libertad Sindical”, ha finalizado.  

 

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Urgencias insta a Soria a que apruebe el decreto este otoño

La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) quiere que Bernat Soria dé luz verde al decreto que regulará la creación de la especialidad este otoño, inmediatamente después de que el Consejo de Especialidades presente su informe sobre troncalidad.

Francisco Goiri 15/05/2008

Los más de 6.000 urgenciólogos que representa la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) no quieren más dilaciones. El Consejo de Ministros tiene que aprobar antes de otoño el real decreto que regulará la creación de la especialidad.

Para ello, es preciso que el ministro de Sanidad, Bernat Soria, someta el texto a la consideración de las autonomías en el próximo Pleno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud (SNS).

"Ya no hay más excusas ni retrasos posibles. La estructura orgánica del ministerio está constituida y, se supone, que plenamente operativa. Es el momento de que Soria materialice los tres compromisos que asumió con nuestra sociedad científica antes de las elecciones: crear la especialidad, aprobar el decreto que regulará su funcionamiento y trabajar en la homologación de los títulos de los médicos que ya ejercen en los servicios de urgencias", afirma Luis Jiménez Murillo, presidente de Semes.

De acuerdo con el calendario que plantea la sociedad científica, la aprobación de la especialidad se produciría inmediatamente después de que el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud eleve al Ministerio de Sanidad su dictamen sobre troncalidad, algo que, según Alfonso Moreno, presidente del Consejo, se producirá en julio (ver DM del 14-V-2008).

"Lejos de inquietarnos, el anuncio de Moreno nos ha tranquilizado, porque, una vez que Sanidad tenga en la mano ese dictamen, puede elaborar un primer decreto marco sobre troncalidad. Es verdad que ese primer esbozo sería muy genérico, pero, con él, ya se podría dar luz verde a la especialidad de Urgencias. Lo que no tiene sentido es esperar a que culmine el desarrollo del proceso (Moreno augura que sería "al menos" en 2010), porque cuando los primeros MIR estén en la calle, las especialidades y los troncos tienen que estar ya muy bien definidos".

Aun así, Jiménez Murillo duda de que el dictamen del Consejo esté listo en julio: "Desde el plazo inicial de seis meses que le dio el ministerio, Moreno ha retrasado la fecha varias veces y me temo que lo volverá a hacer. Si no es capaz de elaborar el informe, lo mejor sería que dimitiese".  

 

 

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Priorizar la atención médica en grandes catástrofes, ¿inevitable o reprobable?

Una lista elaborada por un grupo de médicos norteamericanos da una serie de recomendaciones para actuar de manera uniforme en caso de que ocurra una catástrofe y los recursos sean limitados. Los ancianos, los quemados con más de 60 años, los que padezcan traumas graves o un impedimento mental grave quedan relegados a un segundo plano.

Gonzalo de Santiago 13/05/2008

Los médicos saben que muchos pacientes que necesitan ayuda en una situación de emergencia o cuando suceda un desastre no la van a poder recibir. El gran dilema ético que se plantea es decidir a quién se deja morir. Un influyente grupo de médicos norteamericanos ha realizado una lista de recomendaciones sobre los pacientes que deberían ser tratados en último lugar cuando los recursos deban ser optimizados.

Entre éstos se encuentran los mayores de 85 años, los que sufren traumas severos -que podrían incluir lesiones de accidentes de tráfico o disparos-, los quemados graves de más de 60 años y los que padezcan un impedimento mental serio, que podría incluir el Alzheimer avanzado. Además, se incluyen personas con enfermedades crónicas graves, como afecciones cardiacas avanzadas, trastornos pulmonares o diabetes mal controladas.

La lista ha sido realizada por un grupo de especialistas provenientes de prestigiosas universidades, grupos médicos y organismos militares del Gobierno de Estados Unidos. El propósito es desarrollar un protocolo para hospitales "para que todo el mundo involucrado en una catástrofe actúe de la misma manera", ha señalado Asha Devereaux, especialista en atención crítica en San Diego y coordinadora de la idea. La intención es asegurarse de que los escasos recursos -incluidos ventiladores, fármacos y médicos y enfermeras- sean utilizados de manera uniforme y objetiva, señalan los autores del estudio.

Escasez de recursos
Estas pautas de actuación se publican en el último número de la revista Chest, editada por el Colegio Americano de Cirugía Torácica. "Si se plantea la necesidad de una atención de emergencia en masa, mucha gente con unas condiciones clínicas que son recuperables en condiciones normales podrían tener que renunciar a esas intervenciones debido a las deficiencias logísticas o de personal", señala el artículo. Más aún, este tipo de normas podrían excluir de la atención a los más pobres, que sufren desproporcionadamente a causa de enfermedades crónicas y discapacidades.

Carlos Álvarez, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Catástrofes y Ayuda Humanitaria, señala que desgraciadamente estos estándares son necesarios en casos de emergencias en países subdesarrollados "y la ayuda se dirige al paciente que tiene más posibilidades de sobrevivir".

Álvarez, que se encuentra en misión humanitaria en Sudán, explica que la escasez de recursos hace que, por desgracia, deba optarse en muchos casos por descartar a enfermos. "Se da de comer antes a una mujer embarazada que a un anciano desnutrido y con pocas posibilidades de sobrevivir". De todas formas, precisa que hay que diferenciar la atención en situaciones de emergencia en los países subdesarrollados y los desarrollados, "en donde se dirige el esfuerzo hacia los pacientes más críticos".

Tomás Toranzo, vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, encuentra éticamente reprobable este tipo de listas y, aunque prefiere no entrar en detalles por no conocer su contenido, cree que a priori no se puede excluir a nadie de la asistencia. En este sentido, explica que cuando sucede una catástrofe "se atiende al que más posibilidades tenga de sobrevivir y puede ser que ésta sea la persona de más edad".  

 

 

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