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Los residentes solicitan más ayudas para completar su
formación en el extranjero
Javier Granda Revilla
Así lo han pedido los jóvenes facultativos en las XII
Jornadas Nacionales de Residentes de Medicina de Familia y Comunitaria
celebradas en Logroño, en donde han apoyado la ampliación a cuatro años de la
especialidad
Logroño (13-5-2008).- Logroño acogió los pasados
8 y 9 de mayo las XII Jornadas Nacionales de Residentes de Medicina de Familia y
Comunitaria que, organizadas por Semfyc, reunieron a 500 residentes y jóvenes médicos
de familia. Los responsables de la Atención Primaria del futuro solicitaron
ayudas para mejorar su formación en el extranjero y ratificaron el cambio a
cuatro años de MIR.
La doctora Sofía Bauer, vocal de residentes de Semfyc,
moderó la mesa redonda sobre las experiencias de residencias externas por parte
de estudiantes de diferentes partes de España en Irlanda, Australia, Holanda y
Portugal. Entre las principales conclusiones, se señalaron las diferencias
entre las rotaciones “y el entrenamiento que tenemos los médicos residentes
de los distintos países”. Además, se informó acerca del movimiento Vasco de
Gama, de jóvenes médicos de familia para mejorar el prestigio de la
especialidad en Europa y en el mundo. “También se habló del programa Hipócrates,
un programa de intercambio de dos semanas que realizan los médicos de familia
que deseen experimentar un intercambio entre diferentes países”, indicó.
La experiencia de salir fuera fue considerada como “muy
enriquecedora”, ya que permite apreciar “similitudes y diferencias”. El único
pero a la oportunidad de salir al extranjero es que este tipo de programas no
están financiados, por lo que es muy costoso “sobre todo para las personas
que quieran acudir a países como Australia, o a cualquier país asiático o
transoceánico. Con el sueldo de médicos que tenemos los jóvenes, nos resulta
difícil la financiación. Y no tenemos la ayuda ni del Gobierno ni de becas,
que son muy escasas y difíciles de conseguir”, lamentó la doctora Bauer.
Los distintos ponentes dejaron claro que el nivel de la
formación que se imparte en España es alto. “No existe diferencia en cuanto
a formación, pero sí en cuanto a calidad asistencial. Por ejemplo, tenemos
cinco minutos por paciente y en el resto de Europa disponen de unos quince
minutos por paciente, lo que se ve reflejado en su atención”, señala. En
opinión de la vocal de residentes de Semfyc, es muy recomendable que los
residentes completen su formación en el extranjero. “Es una experiencia increíble
para los jóvenes: puedes comentar, debatir y aprender acerca de la Medicina de
otros países”, concluyó.
El cuarto año, imprescindible
El doctor Sarmiento, participante en la mesa redonda sobre
el valor del cuarto año de residencia, ratificó que el MIR de esta duración
es “imprescindible” en la actualidad. “Tal y como está configurado el
programa hoy en día, cuatro años son necesarios”, reiteró. Para este joven
profesional, el cambio de tres a cuatro años supone un salto tanto cuantitativo
como cualitativo. “Supone aumentar el prestigio de la especialidad porque ya
no es una de las que tiene menos años. También es importante desde el punto de
vista de la formación: dedicar más tiempo a rotaciones tanto en Atención
Primaria como en otras especialidades”.
El arduo trabajo que supuso el cambio de programa, aprobado
en 2002, fue recordado por otra de las ponentes, Verónica Casado, presidenta de
la comisión nacional de la especialidad. “Comentó que, tras su aprobación,
no se llevó a cabo hasta 2005. Yo pertenezco a la primera promoción, por lo
que yo sólo he vivido la formación de cuatro años, que es la vigente ahora.
Viendo la que recibían mis compañeros, creo que los tres años se quedaban un
poco cortos. Muchas voces solicitaban una ampliación”, recordó.
Mejoras sustanciales
Entre los aspectos que han mejorado con el cambio de
programa destacan “las mismas rotaciones”. De este modo, “se ha aumentado
formación en Geriatría, por ejemplo. También en la rotación rural y en
Atención Primaria en general, que testimonialmente comenzaba en primer año con
un mes o dos meses y ahora, en cambio, son seis meses durante el primer año en
tu centro de salud. Creo que es positivo porque, además, te da esa identidad de
la especialidad y ya sabes después, cuando empiezas a rotar en otros sitios, qué
es lo que necesitas y lo que buscas”.
Otro campo que debe tenerse muy en cuenta es la comunicación
con el paciente. “Este punto es esencial. La Medicina de Familia es puntera en
relación médico-paciente y en la formación eso se nota. Se hacen muchos
esfuerzos para que tengamos una buena educación en ese sentido”, apuntó.
Residente de tercer año, el doctor Sarmiento reconoce que aún no se siente
completamente preparado para comenzar a ejercer. “A mí me hace falta un
cuarto año. Es imprescindible para aprender estas habilidades comunicativas.
Según el programa hay cinco áreas competenciales y, si las repasas, reconoces
que no estás formado en todas, como en la atención a la comunidad. Las
rotaciones hospitalarias las veré ahora, cuando pase a cuarto año. También en
bioética y otras competencias que son prácticamente exclusivas del médico de
familia, aunque no debería ser así”, concluyó. |